El Reglamento Nº 661/2009 relativo a los requisitos de homologación referentes a la seguridad general de los vehículos tiene como objeto la seguridad, la eficiencia del combustible y las emisiones de CO2 y homologar neumáticos de nueva fabricación según criterios de seguridad y con resultados
en materia de resistencia a la rodadura y emisiones de ruido de rodadura.

El Reglamento indica que a partir del 1 de noviembre estará prohibida la venta y la puesta en servicio de nuevos neumáticos destinados a vehículos de las categorías M, N y O, cuando tales neumáticos no cumplan los límites relativos a la resistencia a la rodadura establecidos en la norma ISO 28580, es decir, quedará prohibida la venta de la clase “F” en resistencia a la rodadura a turismos y camionetas en Europa y  de clase “E” de camioneta con coeficiente de resistencia a la rodadura superior a 9. No obstante, los neumáticos fabricados antes de las fechas establecidas podrán ser vendidos por un período no superior a 30 meses a partir de dichas fechas.

En lo que se refiere a la seguridad vial, los neumáticos son el único contacto con la carretera. Se  encargan de la adherencia y  la dirección del recorrido del vehículo sea la deseada por el usuario y además amortiguan las imperfecciones del pavimento.

Un adecuado mantenimiento y la correcta utilización de los mismos resultan fundamentales para lograr una mayor seguridad vial y una mayor eficiencia energética. Como ya publicó OPEN con anterioridad, el correcto estado y mantenimiento del vehículo y, en especial, de los neumáticos, puede llegar a afectar hasta un 30% del consumo en carburante del coche. De hecho, un estudio de la Universidad de Edimburgo sobre los gases de los vehículos manifestaba que 2/3 de las partículas que emite un vehículo se deben a los neumáticos, al mantenimiento del vehículo y de las carreteras.

El uso de neumáticos eficientes podría representar una disminución en el uso de combustible de 50 litros cada 10.000 kilómetros, por lo que su rentabilidad es manifiesta en términos económicos y, en definitiva, para el medio ambiente y una movilidad sostenible.