“En España dos de cada 10 talleres son ilegales. Solo en Cataluña, el año pasado se descubrieron 200, pero ¿qué consecuencias tiene abrir un taller ilegal en España? ¿Podría ir a la cárcel el dueño? En absoluto, nunca será detenido ni entrará en la cárcel. En España no es delito, solo supone una sanción administrativa y el cierre del taller es competencias de un juez que podría tardar años en ordenarlo”.